Ya en órbita las primeras naves interestelares de Stephen Hawking.

Nanonave equipada con velas solares. Órbita inferior terrestre
  • El 23 de junio de 2017 se lanzaron al espacio las sondas – prototipos “Sprites”, las más pequeñas de la Historia consiguiendo entrar con éxito en la órbita baja de la Tierra
  • Hawking, «para sobrevivir como especie, a la larga debemos viajar hacia las estrellas»
  • Éstas naves capturarán imágenes y datos mediante mediciones del exoplaneta cercano de Proxima b, por ser uno de los que más posibilidades de habitabilidad alberga, y de otros planetas de Alfa Centauri con la misión de encontrar rastros de vida.

Ya hace aproximadamente un año que un día normal para el mundo, se convirtió en algo más especial, romántico y entusiasta astronómicamente hablando, que permitió alimentar de un buen cucharón, el hambre sin saciar que la comunidad científica tenía en materia de exploración espacial, más allá de las fronteras conocidas.

Aquel día, oraba desde Nueva York Stephen Howking,  a quien atendíamos expectantes y entusiasmados, -como niños cuando alguien mayor nos narraba a todo un grupo fantásticas historias, sentados alrededor de la luz de una hoguera en una noche de verano-. Se trataba de una historia que a nadie dejaría indiferente, y lo mágico de la misma, es que era tan entusiasta e increíble, como posible.

This artist’s impression shows the planet orbiting the star Alpha Centauri B, a member of the triple star system that is the closest to Earth. Alpha Centauri B is the most brilliant object in the sky and the other dazzling object is Alpha Centauri A. Our own Sun is visible to the upper right. The tiny signal of the planet was found with the HARPS spectrograph on the 3.6-metre telescope at ESO’s La Silla Observatory in Chile.

Hablamos de la iniciativa Breakthrough Starshot, una iniciativa que nos ha cautivado a todos, y que yá esta en marcha, que pretende mediante un presupuesto de 1oo millones de dólares, enviar un ejército de nanonaves espaciales, dotadas de velas solares y un láser que las impulse desde La Tierra, a velocidades cercanas al 20% la velocidad de la luz con destino Alfa Centauri, la estrella más cercana a nosotros y que se encuentra a tan solo 4,37 años luz de nosotros.

El viaje hasta Alfa Centauri, llevaría 17.000 años si utilizáramos la gloriosa Voyager 1 para ir hasta allí, a pesar de sus 61.000 km/hora. Con el sistema de propulsión que exponen desde Starshot en relación al escaso peso de los conjuntos, apenas se emplearían 20 años para llegar hasta allí.

Las naves que ya están en órbita baja terrestre, consisten en un chip  con unas dimensiones de 3,5 cm x 3,5 cm, y 4 gramos contienen paneles solares, computadoras, sensores y radio.

Los Sprites (nano sondas) fabricados por investigadores de la Universidad de Cornell (EE.UU.) han sido transportados a la órbita inferior terrestre como cargas secundarias de los satélites Max Valier y Venta, diseñados por OHB System. Las comunicaciones recibidas desde las pequeñas nano naves de la misión demuestran que funcionan según lo esperado. La misión se mantiene en comunicación por radio con estaciones terrestres de California y Nueva York además de hacerlo con radioaficionados en todo el mundo. Ahora deberán demostrar que son capaces de aguantar y superar con éxito las inclemencias y dificultades que anidan en la naturaleza propia del Espacio, como la radiación, por ejemplo.

Desde Ciencia Diario, estaremos atentos al transcurso del proyecto para ofrecer más novedades  con la mayor brevedad posible.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*