Madrid, pionera en la lucha anticontaminación lumínica.

Imagen Estación Espacial Internacional
  • El Ayuntamiento de Madrid realizará un estudio para analizar la contaminación lumínica
  • Se destinará una partida presupuetaria de 120.000 €
  • Madrid, la segunda ciudad Europea con mayor contaminación lumínica.

 

Cel Fosc,  es una asociación contra la contaminación lumínica, titular de uno de los proyectos ganadores de de los Presupuestos Participativos 2017 de la plataforma Decide Madrid. Su propuesta ha sido ganadora gracias a los 2.829 votos, recibiendo una partida presupuestaria de 120.000 euros para realizar un estudio global que procure cuantificar la repercusión sobre el medio ambiente de la contaminación lumínica que impera en los cielos de la capital.

Los promotores de esta iniciativa denunciaron que durante los mandatos de Ana Botella y Manuela Carmena al frente de la Alcaldía, se habían aprobado una serie de cambios en las luminarias públicas de la ciudad con la finalidad de procurar un ahorro energético a las arcas municipales de la ciudad. Sin embargo, la mayoría de las emisiones de onda de dichas nuevas luminarias, se encontraban en un espectro blanco frío de tecnología LED que habría suministrado la empresa Philips, con un efecto negativo sobre el medio ambiente.

En total se invirtieron 772 millones de euros de dinero público del Ayuntamiento para la intervención de un cuarto de millón de puntos de luz, de los que 84.000 serian sustituidos por dispositivos de alumbrado LED, suponiendo el cambio del 37% del alumbrado público de la ciudad con el objetivo alcanzar un ahorro energético del 44% respecto a la instalación anterior.

 

 

Los investigadores y ecologistas no están de acuerdo en que haya supuesto un ahorro energético para la ciudad, y paralelamente aseguran, se ha producido un importante impacto ambiental que debe estudiarse, concretamente sobre en la salud pública, en la seguridad vial y ciudadana y en el deterioro del patrimonio cultural inmaterial y los símbolos de la ciudad.

Hay que recordar, que la contaminación lumínica tiene efectos devastadores inmediatos sobre la biodiversidad, que necesita de la oscuridad debida entre el crepúsculo y el amanecer, así como la afección directa sobre los ciclos circadianos de las personas, la destrucción del paisaje celeste a decenas de kilómetros mas allá del ámbito territorial donde se encuentra la contaminación, sin olvidarnos del impacto ambiental derivado del sobreconsumo, que por ende necesita de una sobreproducción, y finalmente acaba con una emisión superior de CO2 a la atmósfera.

 

 

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